jueves, 6 de febrero de 2014

La Sangre en la botella: Prólogo Cap 3 (Salto a la vida)

Renacer era algo difícil, la gente que veía en él un arma no alcanzaba ni conocía ni le importaba lo más mínimo comprender el complejo proceso  que ejecutaba su organismo  para de una simple célula viva regenerarse por completo engullendo a su vez la vida anterior del individuo y borrando totalmente su identidad. El cuerpo del  huésped  no detectaba nada hasta que había modificado por completo la estructura vital del anfitrión otorgándole control total de su cuerpo por último la sangre del huésped se tornaba negra y fría… Sangre, que curioso nombre para definir el líquido vital que da vida a una persona, ese licor carmesí que brotaba de las aberturas artificiales del saco de carne que llaman cuerpo, su sabor era el de la vida misma y su mero olor le hacía perder la cabeza al mínimo despiste. Cada sangre era distinta al igual que cada presa  y él no hacia ascos a ningún tipo sin importar origen y consecuencias, para él la sangre era el placer máximo de este mundo, el poder matar a alguien y consumir todo su fluido vital era algo más que vampirismo, era el acto de dominación suprema por parte de un ser sobre otro, la epistemología quedaba relegada a los balbuceos seniles de mentes cautivas cuando drenaba la vida de sus víctimas. Para esta labor cada uno de sus afilados dientes poseía un diseño especial destinado a buscar la precisión milimétrica a la hora de morder, de esta forma la sangre no huía del cuerpo sino que se trasvasaba a otro mucho mejor tanto física como psicológicamente, le daba mejor uso. Pero el resto de la sociedad no le veía así, era un arma, una herramienta, una molestia o un terror sin nombre, en definitiva… lo llamaban Monstruo. A él al principio no le importaba que un rasgo así le hiciese distinto, fue cuando lo repudió su familia cuando lo entendió: Él no era humano, era algo más y se lo demostraría a todo el mundo. Desde entonces entre otras cosas se consideraba un experto catador de sangre y algo en la sangre de su última presa no le gustaba.


Monstruo se incorporó lentamente al tiempo que flexionaba y probaba su nuevo cuerpo, aunque su apariencia fuese siempre la misma las habilidades y propiedades así como en cierto modo su yo interno cambiaba sutilmente en cada cuerpo que tomaba y en este caso dicho sea la verdad: No le gustaba.
No le gustaba la clase de ideales de Justin, ni su inocencia, detestaba su espíritu de sacrificio y le mareaba el amor por la princesa que profesaba el técnico pero lo que de verdad odiaba de él era su infantil idea de la moralidad, el bien y el mal que debía que debía ser erradicado allá donde brotase y lo más chistoso de su mentalidad era que la representación del mal absoluto no era otra que la ciudad de Trónico. Se notaba mucho que aquel idiota nunca había abandonado su plateada esfera de sueños, creía que las batallas debían ser honorables y gloriosas y que una vida de servicio a la real puta  le garantizaba la entrada en la historia ,  un idiota de los peores, un idiota soñador. le ponía enfermo y le daban ganas de trasplantarse a otro cuerpo de inmediato pero eso no era posible a no ser que eligiese a la princesa cosa que, le parecía atractiva y le extasiaba… él y su amada en un solo cuerpo…juntos para siempre.


Sumido en estos pensamientos no notó como en la negrura comenzaba a perfilarse una figura delgada y vestida de blanco y como en el centro de la inmensidad comenzaba a nacer un pulso de energía de color azul eléctrico que reverberaba en los puntos de luz de la sala tornándolos poco a poco del blanco al mismo azul, al notar el fulgor se volvió como un rayo y observó que la singularidad de energía se alimentaba de los puntos titilantes formando una red infinita. Trató de tocar la luz que lo extasiaba pero esta lo atravesó sin ningún efecto más que un desilusión infantil que no podía explicar. Ella apareció de la nada y aterrizó sin hacer ruido, como surgida de una historia fantástica y finalmente ante él ahí estaba Eve Seracrox , princesa de Ciudad Futura, portadora del fuego, amada de Monstruo y lo más importante de todo: Su presa.
Vestía una característica armadura blanda  de color blanco puro surcada por líneas azules  que contrastaban con el rojo intenso de su pelo, largo y sedoso que le caía por la espalda hasta alcanzar casi el suelo, su mirada era fría y colérica aunque Monstruo pudo ver también miedo y duda, mucho más de lo segundo que de lo primero, era alta como  lo cual le agradó, casi podía sentir su sangre deslizándose por su garganta y sus ojos vidriosos clavados en el, por los dioses… era orgásmico!. Sus labios y dientes estaban perfectamente formados y su nariz respingona  le daba un aire adulto y maduro aunque sin duda no podía pasar de la veintena de años, Monstruo recibió los 6 primeros disparos del arma laser casi  percatarse, estaba absorto en ella hasta el puro ostracismo, se deleitaba en la visión de cada fibra de su cuerpo y el solo imaginarse el cuerpo desnudo de la princesa le inducía casi al extásis total y completo. 3 disparos más y cayó al suelo sin poder sostenerse en sus piernas pero aún tirado en el suelo y sin regenerarlas seguía mirándola fijamente con un anhelo obsceno y macabro. Finalmente lo remató con 2 únicos tiros en la cabeza que lo obligaron a salir de ensimismamiento y regenerarse reconstruyendo sus piernas con las células de Justin, su cráneo reventado se deshizo en una masa negra que onduló y se retorció hasta formar otro cráneo alargado y de piel pálida. Con ligereza se incorporó  y ejecutó una reverencia con una sonrisa burlona al tiempo que decía:- Parece que empezamos con mal pie-.


Ella contestó con otra ráfaga de disparos que monstruo se limitó a esquivar a una velocidad vertiginosa al tiempo que recogía su sombrero y lo volvía a su lugar correspondiente,-Veo que tienes buena puntería, que tal el cuerpo a cuerpo?- Alabó y sin mediar palabra alguna se lanzó hacia ella con la intención clara de asesinarla, había perdido el control antes de haber empezado y ahora la voz que le decía que cumpliese su misión le llegaba desde muy lejos y ahora solo el ansia de diversión y muerte le daban órdenes. Sin darse cuenta ya había sustituido sus manos por garras al tiempo que avanzaba hacia ella, trató de destrozarla de un zarpazo veloz pero ella lo esquivó sin ninguna dificultad y lo golpeó con  fuerza en la cara, sintió el inequívoco sonido de su nariz al partirse y rió de forma maniaca mientras la sangre negra le manaba de la nariz, no canceló el dolor ni hizo amago de devolver el golpe simplemente se quedó extasiado mirando su propia sangre al tiempo que su cara se rompía y los ojos comenzaban a nacer al azar por toda ella contuvo transformarse por completo porque quería alargar la diversión hasta el final, hacía mucho que no excitaba de aquella manera y comenzaba a perder el control de su cuerpo como lo obviaban las mutaciones al azar que estaba sufriendo como por ejemplo el rostro deforme de dolor sospechosamente parecido al de Justin que brotaba de su pecho ahora negro como la pez y cuajado de extraños filamentos rojizos que se movían de forma independiente. Monstruo alzó su cabeza y susurró unas palabras oscuras en un tono horrendo:-Bailemos…mi amor, hasta que el cielo se desplome sobre la tierra y la muerte y la vida sean uno, baila conmigo hasta que los muertos canten con las voces de los vivos y el deseo y la prohibición sean cosas del pasado, baila … dentro de mi en la más perpetua oscuridad hasta que el mundo se desintegre ya que solo entonces podré morir…- y cargó hacia ella.

Lo vio venir y entendió todas y cada una de sus palabras, sintió pena por aquel pobre ser que estaba siendo usado como simple herramienta y que algún día sería simplemente desechado o sustituido por otro más eficiente pero no vaciló ni un segundo en descargar su mano contra él, esquivó su veloz arremetida y contraatacó con un golpe bajo en las piernas  pero se retiró en el último segundo al ver venir un horrible apéndice similar a una cola rematado en una asquerosa ventosa que intentó aferrarla, rápidamente rodó hacia un lado y asestó una patada que hizo perder el equilibrio a su adversario. Tras eso puso distancia a toda prisa al tiempo que observaba la singularidad que crecía lentamente en el centro de la sala, faltaba poco  pero debía contenerlo un poco más hasta que la red se activase por completo, se mordió el labio y observó el par de piernas negras que ahora crecían en la espalda del ser hasta tocar el suelo asi pretendía suplir su falta de equilibrio dedujo Eve. Se alejó unos metros más y esperó con el arma desenfundada a que su rival se moviera. Saltó justo a tiempo para esquivar la larga lengua que chasqueó como un látigo al regresar a su posición original, la lengua se disparó de nuevo pero pudo esquivarla arrojándose a la izquierda, sintió el sabor de la sangre en la boca al chocar contra el suelo pero no le importo ya que sospechaba que las consecuencias de ser siquiera rozado por esa lengua podían ser nefastas por lo que se levantó y comenzó a correr al tiempo que disparaba una ráfaga que alcanzó de lleno el apéndice proyectil del ser. Para sorpresa de Eve el ser comenzó a aullar de dolor al tiempo que retraía su apéndice de vuelta a su lugar original, este hecho animó a la princesa hasta el  punto  de pasar a la ofensiva corrió a toda velocidad hacia el ser y lo cubrió de una lluvia de patadas en el cráneo que solo cesaron cuando escuchó un sonoro crack y el ser se desplomó inerte en el suelo, de nuevo comenzaba a regenerarse pero mientras era tiempo que ganaba, miró la singularidad de nuevo que ya tenía el tamaño de un edificio pequeño  y calculó el tiempo que restaba para la activación de la red…podía aguantar eso y más si las cosas seguían por ese cariz y…y entonces no pudo pensar más.

Comprendió la razón de la actitud pasiva repentina del ser estaba infectada por eso ya no le importaba en absoluto lo que hiciese con su antiguo cuerpo, le pasaría lo mismo que le pasó a Justin o peor incluso la usarían para destruir la ciudad, su cabeza no cesaba de vislumbrar los peores futuros posibles para ella, sin embargo ante la sorpresa de Monstruo que yacía en el suelo con una gran sonrisa de triunfo  sonrío también y tomó la cuchilla laser con el brazo izquierdo mientras estiraba el derecho lo máximo posible, Monstruo perdió la sonrisa de inmediato y trató de levantarse pero su cráneo fue reventado como un melón maduro  de una potente patada, aun sin cabeza se incorporó y a tientas comenzó a dar coletazos y zarpazos al azar al tiempo que emitía un destrozado sonido que Eve identificó como miedo, se alejó unos metros de un salto y se cortó el brazo derecho.               

No hubo sangre ya que la cuchilla laser quemaba y cauterizaba al cortar pero hubo tanto dolor que Eve cayó de rodillas mientras gritaba a pleno pulmón, lloraba y se orinaba en la armadura, la reacción de Monstruo fue similar peor si cabe ya que comenzó a fundirse en una masa de color rojizo negruzco mientras extendía sus garras a unos pocos centímetros del cuello de la princesa esta reacción logró además que Eve vomitara la comida sobre la masa rojiza que ahora era el ser y finalmente cayó de espaldas sobre sus propios fluidos y los del que antaño fue Justin. Tras unos minutos llorando y temblando de forma incontrolada se incorporó con dificultad  y comprobó con horror como de su brazo brotaba sangre negra que se derramaba por el suelo mientras se retorcía entre espasmos semejando un horrendo pez fuera del agua.
Monstruo estaba conmocionado y derrotado  esa era la única palabra para definir su estado actual, la sangre de la princesa era tan dulce y pura cuando infectó su brazo se hallaba en el paraíso al tiempo que continuaba infectando el resto del cuerpo, casi había conseguido llegar al pecho cuando la muy puta se amputó el brazo aislando a Monstruo dentro de su brazo, ahora Monstruo estaba en un aprieto dado que no podía desarrollarse de forma adecuada en el brazo, sin embargo,  la misión estaba cumplida, el objetivo real estaba completado con lo cual no necesitaba más que regresar a la base para informar, la diversión podía esperar. Por ello de las gotas remanentes que goteaban como un aceite espeso voló monstruo en un tamaño similar a una mosca y se posó en el maletín que reposaba en el suelo. La singularidad ya era del tamaño de un edificio y entonces la puta silbó y de entre las sombras surgió… La princesa. Monstruo empezaba a pensar que vivía una pesadilla, dos princesas? Imposible! Pero ahí estaban para empeorar aún más la situación  eran idénticas salvo en la altura y en la edad ya que la segunda no alcanzaba los 8 años de edad y tampoco tenía el temple y los ojos de la primera, algo empezó a encajar en la mente de Monstruo al examinarlas más detenidamente algo se le escapaba y no tuvo que esperar mucho para averiguar el qué.

-Justin!!- chilló la pequeña Eve al tiempo que abrazaba a su versión mayor por la cintura.

La Eve adulta sonrió débilmente al tiempo que desactivaba  la cara virtual que portaba, en un segundo el rostro cansado pero sonriente del Técnico ocupaba la que antes fue la cara de Eve Seracrox, la verdad es que el plan había funcionado a la perfección ya que el ser no conocía al propio Justin como para distinguirlo de un clon apresurado pero muy útil ya que incluso alguien que conociera al técnico habría tenido dificultades para reconocerlo, su sonrisa se ensanchó cuando registraba los procesos que había sufrido su clon antes de fallecer y descubrió el secreto de la regeneración del ser, ahora, el ser no podía regenerarse por completo ya que dependía de que el huésped conservase el sistema circulatorio para propagarse y Justin no había permitido que eso sucediese, la singularidad estaba lista pero Justin se proponía pedirle a la princesa que la desconectara cuando… El brazo simplemente comenzó a palpitar y a supurar sangre negra a borbotones en una proporción mucho mayor de la que poseía el brazo, la sangre formaba un charco en el suelo de la sala que ahora brillaba con un color azul intenso debido a la luz que emitía la singularidad. Justin retrocedió junto con Eve al tiempo que pensaba rápidamente como detener el flujo de sangre que ahora brotaba de los dedos abriéndose camino por las uñas, Monstruo jamás había estado tan furioso, lo habían engañado totalmente! La presa no había jugado limpio y Monstruo odiaba eso por eso en forma de insecto había destapado una de las probetas del maletín y se había bebido todo el contenido, acto seguido se posó de forma imperceptible en el brazo y descargó la sangre tanto de Justin como el líquido de la probeta que ahora actuaba como un catalizador multiplicador de la regeneración de Monstruo pero solo era efectivo si este tomaba previamente otro de los líquidos lo cual no había hecho por tanto lo único que lograría era un cuerpo deforme y frágil y una cantidad de células antígenas astronómicas, en otras palabras Monstruo se proponía crear una bomba de fluidos infecciosos para contaminarlos a los dos y tomar venganza, ahora el brazo se había tornado en una versión tremendamente hinchada de Monstruo  en su forma humana que deformaban sus rasgos hasta el ridículo, sus ojos semejaban ahora pelotas de golf y sus manos salchichas alemanas extra-size, su sombrero ahora parecía un hongo podrido gigante que se combaba de la cantidad de sangre que albergaba, pronto este se dobló cubriéndole la cabeza por completo.

 Justin contemplaba la escena con una mezcla de fascinación y horror, primero la sangre se había tornado en una masa negra de aspecto viscoso y tras esto el brazo se había desintegrado para tornarse  en un cúmulo de la misma masa negra que  borboteaba y aumentaba de tamaño al tiempo que emitía extraños sonidos de succión, pronto comenzó a agruparse formando la ya familiar figura de forma humana bajita salvo que esta vez era totalmente negra y comenzaba a hincharse de forma grotesca al tiempo que se formaba la cabeza que curiosamente no poseía más rasgos que los ojos, Justin dio un paso atrás y comprendió a que se enfrentaba realmente por fin.

-Princesa! Activad la red ahora mismo! Y saltad cuanto antes!- Ordenó con un deje de pánico en la voz que hizo llorar a la pequeña. Esta se aferró a la armadura del técnico lorando al tiempo que confundida lo bombardeaba a preguntas:

-Por qué? Pero Justin. No habíamos vencido al malo? Que es lo que pasa? Madre me dijo que nunca activara la red un día, tengo mucho miedo!...
-
El técnico la cortó al tiempo que la rodeaba con el brazo izquierdo de forma protectora:

-sssshh, debéis iros de inmediato! Mi vida no es importante pero vos es lo que él quiere- dijo señalando al ser que ahora era tan grande como un camión pequeño  y no cesaba de crecer emitiendo ahora un espantoso silbido. Justin la abrazó con fuerza y prosiguió: - Saltad ahora que yo lo retendré, no sé dónde acabareis pero algo si que sé: Sois una Seracrox y eso sinifica un futuro importante y una larga vida. Haréis grandes cosas y encontrareis grandes peligros pero lo superareis, al fin y al cabo lo lleváis en la sangre. Verdad? Eve …-

La princesa no aguantó más y se derrumbó con las palabras del técnico, era imposible que tuviera que irse. Ella era la única capaz de mover la tortuga y calmar al perro furioso, la única que podía ver los hilos azules de la vida que envolvían a las personas y en cambio tenía que irse, que había hecho ella? Había sido siempre una niña buena jugando con el dragón de luz a morderse la cola, con lo cual no cesaba de suplicar con voz quebrada que la dejase quedarse, que se portaría mucho mejor y que cumpliría todo sin rechistar nunca ni burlarse de la calva del técnico. Ambos se vieron súbitamente cubiertos de una luz azul cuando el ser explotó inundando la sala de la sangre negra. Al parecer la sala si que tenía fin dado que la sangre los cubría a ambos, la barrera aguantaba pero el técnico sabía que él debía permanecer allí para mantenerla o ambos serían infectados, una lágrima le corrió por la mejilla, había pensado que ambos podrían al final salvarse por la red- Pero el destino es implacable-pensó de forma sombría y acto seguido alzó a la princesa que se hallaba en estado de shock, observó sus ojos enrojecidos por el llanto, su cabello corto y la besó en la mejilla al tiempo que introducía los datos para el transporte en la red, acababa de deducir como ella era capaz de interactuar con la red y se maravilló de lo simple que era en realidad su manejo y control, estableció rápidamente el modo de viaje y seleccionó unas coordenadas al aza rezando para que no cayese en el mar dado que desconocía por completo el sistema de localización de la red.

-Tantos años estudiándolo y ahora… me falta tiempo- se lamentó. Con extremo cuidado activó el protocolo Seracrox que permitía  a la princesa viajar por la red sin peligro alguno y arrojó con suavidad a la princesa en dirección a la singularidad al tiempo que la barrera se disolvía y Justin Hadjick Adamus Sera-Sera era engullido por la marea de sangre negra, desapareció en la oscuridad blandiendo una sonrisa tranquila y satisfecha y con la calma del deber cumplido.

 La singularidad palpitó y al activarse el protocolo Seracrox  se tornó rápidamente en un vórtice que desintegró a la princesa, Monstruo veía esto con terror y recordó sus órdenes y el castigo si fracasaba en su misión, sin embargo estaba impotente, no podía hacer nada por capturar a la princesa, lo único que podía hacer en su forma insectil era volar hacia la singularidad con consecuencias desconocidas pero determinó que era mucho mejor eso que enfrentarse a la ira de su maestro. Por ello voló en su forma de insecto  dejando gran parte de su poder en forma de millones de millones de células antígenas que suplicaban su unión con él y  por algún motivo que no concebía  todavía las miraba con asco y tristeza. Por ello voló sin aterrizar en ningún momento entre las ondulaciones de sangre negra que se rizaban tratando de alcanzarlo a pesar de que podía recuperar todo su poder simplemente dejándose caer en aquel mar de sombras mucilaginosas que  ansiaban ahora reunirse de nuevo con su maestro pero por alguna razón ahora odiaba la idea de fundirse de nuevo en Monstruo. El vórtice se cerraba y él no lo lograría, tenía que hacerlo, debía conseguirlo antes de que la oscuridad se cerniese sobre él y volviera a ahogarlo, finalmente cruzó y sintió como todo en el universo estaba conectado por la red, todo era energía, y esa energía confluía en lugares que apenas podía imaginar, vio mares de aguas multicolores plagados de sueños y espíritus, contempló en mundo desde la morada de los dioses, la energía era él y él era la energía se sintió completo por primera vez en su vida trató de mantenerse estable y en equilibrio con aquel lugar, sin embargo la energía se desplazaba demasiado rápido, la poca calma que reunió se evaporó dejando de nuevo un vacío insalvable. No supo calcular el tiempo que había pasado dentro de la red, le parecieron años aunque su mente le decía que no llegaba a un segundo y Monstruo desapareció, la energía desapareció al aterrizar pesadamente en una sala de piedra con  antorchas que crepitaban alegremente, ante él se alzaba sonriente un hombre encapuchado que vestía un traje rojo de viaje y a su espalda se destacaba una capa de un color verde lima. Su rostro era indescriptible pero fueron más aún sus palabras cuando tomó a Monstruo de la mano y lo alzó al tiempo que decía: -Buen Trabajo, Toma esto, por las dudas…- La oscuridad que lo dominaba se materializó en un orbe negro a la derecha del ser, supo que era la oscuridad porque sintió la sensación exacta que debían sentir los demás al mirarle a los ojos. –Esto,- prosiguió el ser de verde capa- me lo quedo yo, no creo que te importe, verdad?... ahora vuela amigo, vuela y olvídate de la caza…eres libre.- Completó.

Algo hizo clic en la mente de Monstruo al tiempo que este nombre se borraba y otro ocupaba su lugar: Egon Udalien… él era Egon Udalien y Egon Udalien era él, la sala desapareció y de nuevo la energía lo embargó produciéndole una sensación de unidad infinita con el mundo. La sensación desapareció y se tornó en calor y humedad mientras se golpeaba con algo duro en la cabeza, la sangre le cubrió la visión y Egon perdió la noción del tiempo, a su vez también perdió la forma humana que le caracterizaba hasta ahora, pero no le importó, por primera vez en su vida podía volar libre… y en suelo de Foskogur, en la grieta de los Maddis, rodeados de gruesos arboles viejos como la vida del mundo, princesa y asesino… durmieron.

Y soñaron, que los dos volaban libres hacia una torre donde habitaban los dioses, esta se abría y dentro aguardaba la más profunda sombra.


Pero solo era un sueño.

2 comentarios:

  1. Sencillamente extasiante. Intriga, sorpresas y un final sencillamente increíble, sobre todo para los que sabemos un poco más. Nos enseña un pequeño atisbo de un mundo nuevo e impresionante que sinceramente me deja sin aliento. Un trabajo impecable.

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  2. Gabriel, sinceramente eres un genio, deberias dejarte de ostias y dedicarte al bello arte de la literatura, que tan presente esta en nuestras vidas.

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