domingo, 2 de febrero de 2014

La sangre en la botella: Prologo Cap 2 (El fin del sueño)

Justin Hadjick Adamus Sera-Sera se despertó sabiendo que iba a morir. Esto no quiere decir que él hubiera tenido el palpito de que podía morir, significaba que había despertado para morir lo cual era raro dado que sabiendo eso ya de antemano podía haber seguido en Kryosueño para salvarse de esa muerte certera, a decir verdad a Justin no le importaba la muerte dado que estaba en aquel lugar simplemente para eso, llevaba 10  años en aquel lugar como  Técnico base de Ciudad Futura, 10 años sabiendo que si durante un Kryosueño despertaba antes de lo previsto sería para morir…Morir protegiendo lo que más amaba en este mundo, por tanto según el criterio de Justin esta era la mejor forma de morir que podía concebir, ya que detestaba la idea de la vejez más que cualquier otra cosa en el mundo, la simple visión de una arruga en su joven cara le atormentaba y provocaba que se precipitase a las dependencias médicas para inyectarse una dosis de nanobots reparadores faciales sin demora, por ello su mayor deseo era fenecer en combate a ser posible activando su protocolo Dagon que garantizaba una muerte instántanea.

 Por todo esto Justin abrió los ojos tranquilo y relajado, sus habitación se hallaba envuelta en un oscuridad impenetrable solo rota por   un punto  rojo del tamaño de un insecto pequeño que flotaba en el aire lanzando suaves pitidos, Justin parpadeó para acostumbrar sus parpados y extendió su brazo hacia la irritante luz, tras un par de intentos tocó el punto y una pantalla holográfica de color azul pálido apareció de la nada ante él al instante, bostezó y se rascó la calva al tiempo que interactuaba con la pantalla a la velocidad del rayo con su mano derecha provista de un guante plateado,con rápidos gestos ordenó la activación del sistema de seguridad. Cientos de Drones de ataque se activaron y se dirigieron hacia el intruso que se desplazaba a gran velocidad por los pasillos de forma errática y aleatoria. Los Drones lo alcanzaron en un area de mantenimiento, y abrieron fuego de inmediato, sin embargo el punto rojo que mostraba al intruso no se apagaba, ni siquiera se movía en cambio los puntos amarillos que indicaban a los Drones en la pantalla se apagaban rapidamente, al principio Justin pensó que se trataba de un error del sistema pero lo descartó al instante dado que el mismo había diseñado el sistema de seguridad y sabía que era imposible que este fallase, con una orden ralentizó la secuencia y esta vez pudo ver una delgadisima línea que surgía del punto a una velocidad cercana a la del sonido, fuese lo que fuese se retraía y regresaba a su posición antes de dispararse de nuevo. Durante un segundo pensó en las cortezas flexibles que utilizaban los nativos de Foskogur para atacar desde la distancia pero la descartó al acto por simple improbabilidad, era imposible que alguien de Foskogur se hubiese infiltrado en la ciudad, carecían de cualquier tecnología de hecho la rehuían con lo que podían ser descartados como facción agresora, el único enemigo que podía quizás reunir la tecnología suficiente para emprender tamaña empresa con éxito era la odiada Trónico... pero la paz neutral había reinado entre ambas facciones desde hacia más de 200 años por lo que también descartó a estos, -entonces, quién nos ataca y para qué?- se preguntó. Sumido en sus pensamientos apartó la mirada de la pantalla durante unos segundos y al regresar la vista a ella contemplo con consternación que apenas restaban medio centenar de Drones , el sistema de seguridad estaba siendo burlado a una velocidad increíble y eso no le gustaba, con un gesto ordenó a los Drones restantes que se replegaran y se apostaran en posiciones defensivas, mentalmente activó a los mortales Drones Dragón y les ordenó dirigirse a la refriega reservando a su Drone especial para el peor de los casos. Ahora a juzgar por la dirección que seguía el intruso no dejaba dudas a cerca de su objetivo aunque Justin pensó que el intruso no debía conocer el camino más que de una forma difusa, aún así su meta estaba clara cuando en lugar de tomar el puente que lo llevaría a la Perla donde permanecía la nobleza en su totalidad en un profundo Kryosueño (que duraría 7 días más) descendió por la escalera de emergencia que conducía a la sala de mando con decisión: La princesa o en su defecto la sala de mando.

Con un gesto Justin se desconectó manualmente de la maquina de Kryosueño y cayó al suelo cuan largo era, sin poder moverse vomitó el suero de sueño de su interior que le empapó las ropas,- Maldita sea-pensó,-Es demasiado pronto para desconectarte, lo sabía, y ahora mírate. Tirado en el suelo como un inválido sin poder moverte por culpa de tu cuerpo débil y tu mente idiota. Vamos levántate y sal de aquí, no tienes tiempo que perder!-se reprendió con dureza, pero era inútil, su cuerpo estaba en shock como lo evidenciaban las convulsiones que ahora sufría y que le impedían incuso pensar.


En realidad el simple hecho de que Justin siguiera vivo era un milagro ya que desconectarse de un Kryosueño  de forma prematura era una sentencia de muerte casi segura, el Kryosueño actuaba como un relajante muscular extremo que detenía los latidos del corazón del durmiente y congelaba el resto del cuerpo de forma instántanea,el corazón a su vez era conservado en una solución saturada de nanobots reparadores que era albergada en la máquina de Kryosueño. El resultado era la perfecta preservación del cuerpo durante un tiempo indefinido, por otro lado la información albergada en el cerebro era trasladada a un banco cibernético donde permanecía almacenada hasta el despertar. El despertar comenzaba con el injerto del corazón al cuerpo de nuevo, tras eso el cuerpo se descongelaba y por último la información de la mente se descargaba de nuevo en el cerebro intacto del durmiente, tras todo esto se requería media hora para activar de forma satisfactoria el cuerpo del durmiente. Al forzar el despertar, Justin, había  dependido de que su corazón simplemente comenzase a latir de nuevo por mandato mental, en otras palabras: El corazón de Justin latía simplemente por pura fuerza de voluntad, algo que nadie jamás había logrado antes, semejante portento fue totalmente ignorado por el técnico que pugnaba por restaurar las funciones motrices de su cuerpo de forma brusca y feroz. Gracias a sus silenciosos esfuerzos poco a poco la movilidad regresó al técnico y este pudo levantarse aunque tras un instante en pie volvió a desplomarse y a vomitar el resto del suero que le quedaba aún dentro, maldijo en silencio la debilidad de su cuerpo y  sin emitir sonido alguno volvió a tratar de incorporarse, esta vez cayó de espaldas contra la maquina de Kryosueño, donde casi se desnuca. Justin estaba iracundo consigo mismo y ni siquiera el hecho de que su visión comenzase a tornarse alarmantemente roja debido a la rotura de algún vaso ocular interno  afectó en absoluto a su resolución,  al quinto intento logró finalmente mantenerse en pie y caminar vacilante hasta la consola del extremo de la habitación, trató de acceder a la terminal pero sus dedos no respondían correctamente a sus ordenes y lo único que logró fue un terrible calambre que lo dejó entumecido, lleno de rabia lanzó un aullido y  asestó un violento cabezazo a la pantalla de color grisáceo que rezaba:

Necesaria identificación de usuario, por favor coloque una muestra de ADN sobre la pantalla...Validando………Bienvenido Técnico Base Justin Hadjick Adamus Sera-Sera…Puerta desbloqueada.


-Don Pin!-Exclamó tirado de nuevo en suelo ya que había perdido el precario equilibrio al activar la consola, En realidad trató de  decir Por fin! Sin embargo su lengua estaba prácticamente dormida al igual que el resto de su cara, solo los parpados respondían de forma adecuada a sus funciones habituales  lo que era digno de agradecimiento ya que Justin no imaginaba como iba a abrir la puerta y encarar la situación con los ojos totalmente cerrados. Sin hacer ruido alguno la pared adyacente a la consola se abrió bañando la estancia con una cálida luz blanca y revelando un pasillo de color blanco puro de unos 3m de ancho y 4 de alto que se extendía medio centenar de metros hasta acabar en una puerta negra. Justin caminó con toda la rapidez que sus dormidas piernas le permitían, maldiciendo de forma rudimentaria cada vez que se caía de bruces al suelo (Lo que sucedía casia cada 5 metros) y atravesó a trompicones el pasillo hasta llegar a la puerta negra con la que aplicó el mismo procedimiento seguido con la consola de la habitación, esta vez no se cayó y eso le dió ánimos para seguir adelante el resultado fue el esperado y sin detenerse a limpiarse la sangre que manaba copiosamente de su frente enfiló el pasillo trotando de forma ridícula, tardó 25  minutos que le parecieron años antes de poder correr de forma normal pero eso le dio nuevos ánimos con lo que dobló el paso hasta llegar a su destino, finalmente y tras tropezar una última vez llegó al último pasillo anterior al puente que conectaba sus dependencias con la sala de mando, durante un segundo se sintió aliviado hasta que revisó la localización del intruso tras lo que casi se desmaya. El intruso estaba a unos pocos cientos de metros de su posición y del puente, sin pensar se lanzó en un desesperado sprint  en dirección al puente cerrando al tiempo que ordenaba cerrar todas las puertas incluída la compuerta que guardaba el puente, corriendo el riesgo de quedarse atrapado, llegó por poco, de hecho tuvo que lanzarse el plancha para poder pasar antes de que la puerta se cerrase por completo, con un suspiro de alivio se incorporó y se precipitó en dirección a la puerta blanca que le esperaba al otro lado del puente.   poco antes de  alcanzar su meta. No había alcanzado la mitad del puente cuando escuchó nos chirridos espantosos al otro lado de la compuerta, como un rayo se dió la vuelta y activó el Drone Dragón especial para que se dirigiese a su posición, tras eso se acercó al borde del puente y observó los arbotantes inferiores que sostenían el puente sobre los miles de metros hasta el duro suelo de la ciudad, calculó la posición que debía mantener y estableción par de barreras sobre la puerta blanca, atareado en esto solo se dió cuenta de la situación actual cuando la compuerta cedió y contempló por primera vez al intruso: Su muerte.

Era bajo más bien, de un metro sesenta como mucho, vestido de traje negro impecable, camisa blanca y  un maletín en la "mano" derecha, calzaba unos zapatos negros sin cordones además de unas gruesas lentes de color verde que ocultaban sus ojos, su cabeza cubierta por un sombrero de ala ancha  parecía anormalmente alargada y dotada de un fulgor extraño , su tez pálida le daba un aspecto enfermizo y macilento que contrastaba con sus labios rojos como la sangre  pero lo que de verdad aterraba de aquel ser era el hecho de que en lugar de manos poseía garras negras de aspecto metálico impecable, estas se prolongaban casi medio metro terminaban en unos desagradables ganchos de aspecto mortífero. El intruso atravesó la distancia que lo separaba de la barrera en apenas unos segundos y se estrelló contra ella, cayó de bruces pero se incorporó al instante y con un golpe de sus garras eliminó la barrera que estalló en una nube de energía, el técnico aguardó ansioso a que la nube se disipase, el intruso seguía de pie sin haber cambiado lo más mínimo, de hecho continúo avanzando repitiendo el mismo proceso las demás barreras con idénticos resultados, finalmente se detuvo ante la última barrera y pegó su enfermo rostro contra ella, ahora Justin y el intruso estaban separados por apenas unos centimetros de barrera. El intruso se apartó ligeramente y para  incredulidad de Justin lo saludó.

-Buenos días tengas guardián de mi amada-.

 – Quién eres tu?- pregunto casi inconscientemente de forma mecánica Justin al tiempo que desplegaba con un gesto otra barrera a unos metros de un extremo a otro del puente.

-Quién? Quién solo es la forma de la función qué, y qué soy? Un hombre con un sombrero.-Contestó con una sonrisa que reveló unos blancos dientes afilados.

Acto seguido avanzó unos pasos y preguntó:

-Y ya que yo he contestado tu pregunta…responde la mía, Esa puerta que has protegido tras de ti y esa barrera es la que conduce a la legendaria sala de mando?, perdona que sea tan directo pero es que llevo meses soñando reunirme con mi amada y ahora que estoy tan cerca de ella que casi puedo olerla no tengo demasiadas ganas de perder el tiempo con un ser insignificante como tú- -con todos mis respetos-añadió burlón al tiempo que avanzaba unos metros más y ejecutaba una ridícula reverencia ante Justin. Acto seguido y a una velocidad que Justin calificó de absurda, escupió a la barrera y Justin notó la saliva del ser en su cara antes de poder reaccionar y cayó al suelo, acto seguido se limpió con una mano y constató que la barrera seguía en su sitio por lo que atónito preguntó.

-Como has?...

pero el intruso le interrumpió de nuevo y prosiguió su monologo.

-Supongo…-prosiguió-que no contestareis a mi pregunta ya que os creeis a salvo de mí tras esa barrera, craso error amigo, craso error…pero pasaré por alto ese silencio y te daré otra oportunidad… Es esa la sala donde aguarda mi amada la princesa  Eve Seracrox, señora de Ciudad Futura y única descendiente directa de los primeros dedos? -. El técnico descartó  contestarle al instante. El intruso esperó 20 segundos y  continúo su discurso -Por tu silencio deduzco que si, entonces tras responderme yo mismo a mi duda solo queda una cosa por…-

No pudo terminar la frase,ya que la razón por la que Justin había establecido las barreras era simplemente para ganar timepo ya que en realidad no albergaba esperanza de detener algo que había neutralizado el sistema de seguridad por completo con tácticas tan evidentes. A la señal del Técnico el Drone dragón que invisible y completamente silencioso había aguardado las ordenes descargó toda su potencia de fuego sobre uno de los arbotantes  del puente destruyéndolo por completo, con un crujido terrible el puente comenzó a inclinarse y el extraño perdió el equilibrio y se precipitó al vacío junto con el puente , Justin tomó aire y saltó  a la cabina del Drone Dragón  a diferencia del ser, Justin podía localizar perfectamente al Drone con sus implantes de visión , el técnico suspiró satisfecho el plan había funcionado a la perfección, y ahora el intruso apenas era un punto negro que pronto se estrellaría contra el suelo  que le aguardaba miles de metros más abajo junto con los resto del puente, Justin sentía hacer eso dado que probablemente habría bajas civiles pero era necesario, la seguridad de la princesa era primordial . Ordenó mentalmente al Drone acercarse a la puerta balnca y la golpeo con el puño, agaurdó a que validase su ADN y saltó al interior de la sala de mando.

La sala de mando era un espacio oscuro  como la pez  de tamaño aparentemente infinito, las dimensiones reales de la sala eran desconocidas aunque la fachada  externa  no midiese de largo ni un centenar de metros Justin había flotado kilómetros y kilómetros de aterciopelada y basta negrura  negrura sin trazas de que el vasto espacio de la sala llegase a terminar ssimepre con la puerta blanca a la vista se encontrase donde se encontrase, la sala además estaba salpicada de infinidad de luces blancas titilantes que de alguna forma reaccionaban a las ordenes de la princesa y que lograban mantener a flote la inmensa mole que era Ciudad Futura por procesos que incluso para un genio como el eran totalmente ignotos . El técnico  ordenó al Drone que permaneciese fuera y cerró la puerta tras de si, a continuación activó las botas antigravitatorias y se desplazó hacia la parte superior de la sala de mando. Estaban a salvo pero quería calmar a la princesa y explicarle el motivo por el cual había activado el protocolo de emergencia. Con ese pensamiento todavía en la cabeza Justin se retorció presa de un dolor indescriptible en el pecho , de un espasmo su traje de sueño se rasgó y Justin chilló de horror. La cara del intruso le sonreía desde su pecho   y se movía, sus manos comenzaron a ennegrecerse y un calor abrasador combinado  con un dolor inmenso surgió de su interior, rodó y aulló como un animal herido al tiempo que se arañaba con sus ahora negras uñas en el pecho provocando que una sangre negra y espesa que no era suya surgiese de las heridas, trató de levantarse y salir fuera de la sala de alguna forma pero sus piernas no le respondían  y no cesaba de caer, en un último intento Justin de destruir al ser trató de activar el protocolo Dagon pero sus implantes no respondían, notaba que pronto sucumbiría y finalmente se arrastró hacia la puerta blanca con intención de arrojarse al vacío, la puerta no se abría. Justin  comenzó a aullar y a retorcerse de forma aún más violenta dislocandose los hombros y rompiendose el cuello en el proceso. Tras agonizar unos segundos más lanzó un último aullido inhumano de dolor  y horror después comenzó a abotargarse de forma curiosa y tras unos segundos explotó en un amasijo de vísceras, sangre y restos metálicos.

De los restos del Técnico surgió un ser de color negro y aspecto ameboide que comenzó a retorcerse al tiempo que crecía  y se rizaba como una parodia de la marea, el ser continúo ondulando mientras se nutría de los resto del técnico. al cabo de unos minutos el lugar de Justin lo ocupaba  un hombre de baja estatura , vestido de traje negro impecable, con zapatos extraños y totalmente negros, un sombrero de ala ancha adornando su cabeza y un maletín en su blanca mano izquierda.



una vez más, Monstruo regresó a la vida.

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